sábado, 6 de febrero de 2010

Dice Osho: La conscienca no se limita a la edad física.

La consciencia no se limita a la edad física. La consciencia puede adelantársete, adelantarse a tu cuerpo. De modo que no te preocupes.
Dices: «No tenía pensado abandonar el sexo, pero me da la impresión de que el sexo me ha abandonado a mí».
Y así debe ser. No se debe abandonar el sexo con un esfuerzo consciente, porque eso es simple represión. Lo mejor es no darle importancia al sexo. Debes centrarte en la meditación, y un día el sexo se vendrá abajo por sí mismo, como una hoja seca cae del árbol, sin hacer ruido, silenciosamente, para acabar desapareciendo.
Osho- La Pasión por lo Imposible
Pág. 92

viernes, 5 de febrero de 2010

Osho: ¿Qué falata hace preocuparse?


¿Qué falta hace preocuparse?
El asunto se pone muy peligroso, por eso uno sigue con lo viejo. Pero si vives con lo viejo, no vives en absoluto, sólo vives aparentemente.
La vida sólo existe con lo nuevo. Sólo con lo nuevo y únicamente con lo nuevo existe la vida. La vida tiene que estar fresca. Sigue siendo un aprendiz, no te conviertas nunca en un entendido. Permanece abierto; no te vuelvas cerrado. Continúa siendo ignorante, no dejes de desprenderte del conocimiento que acumulas, automáticamente, con naturalidad. Cada día, a cada momento, libérate de todo lo que has conocido y vuelve a ser como un niño. Volverse tan inocente, como un niño, es la manera de vivir y de vivir abundantemente.
Osho- El Sendero del Tao

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Osho, He leído que las mujeres están hartas...

Osho, He leído un artículo que dice que las mujeres están hartas y que los responsables son los hombres. ¿Es verdad?

Es verdad, pero es una verdad a medias. También los hombres están hartos, y las responsables son las mujeres. En realidad, todos estamos en la misma situación: hombres o mujeres, todos estamos hartos, porque vivimos de una forma absurda. Ni los hombres son responsables del aburrimiento de las mujeres, ni las mujeres son responsables de la frustración de los hombres.
Hay que profundizar en la psicología de la frustración. Lo primero que tienes que recordar es que si estás frustrado, harto, aburrido, es porque estabas esperando otra cosa. Si no hubieras esperado nada...
Las mujeres están hartas porque esperan demasiado de los hombres, y los pobrecillos no pueden satisfacer sus deseos. Las mujeres tienen más imaginación, y convierten a cualquier Fulanito o Menganito en un auténtico héroe. Son tan románticas que a sus ojos cualquier idiota se les aparece como un Buda Gautama.
Y poco a poco, cuando sus grandes héroes se convierten en algo más cotidiano, en lugar de ver gigantes se encuentran con pobres seres humanos, normales y corrientes. Y así empieza la gran frustración. Lo magnifican y lo exageran, pero no se puede vivir con exageraciones ni se puede vivir mirando con una lupa. Tarde o temprano hay que aceptar la realidad.
La realidad es el marido calzonazos, que no despierta el menor interés. Y el hombre... no es tan imaginativo, pero su instinto biológico llega casi a intoxicarlo, y cuando está intoxicado por su instinto biológico cualquier mujer fea le parece una Cleopatra. Sus ojos están velados por la locura biológica.
Quienes dicen que el amor es ciego no se equivocan. El hombre empieza a ver con los ojos cerrados; tiene miedo de abrirlos porque la realidad puede no ser tan maravillosa. Pero ¿cuánto tiempo se puede vivir con los ojos cerrados? Tarde o temprano tendrás que ver a la mujer de la que te has encaprichado.
El encaprichamiento biológico desaparece muy pronto; es algo químico, hormonal. Una vez satisfecho sexualmente, desaparece la ceguera, la locura. Vuelves a ser racional, a estar cuerdo, y solo ves a una mujer normal y corriente. Naturalmente, para evitarla te pones a leer el periódico, o a ver la televisión.
Pero la psicología es muy sencilla: empiezas a esperar cosas de los demás y a creer en tus expectativas. Al cabo de poco tiempo tus expectativas chocan con la realidad. Esa es la razón por la que los hombres están hartos, por la que las
mujeres están hartas... Todo el mundo está harto. El mundo está lleno de personas aburridas.
Osho

Osho: Quizá el aburrimiento sea el fenómeno más destacado del siglo XX:

El hombre jamás había estado tan aburrido. En la antigüedad, cuando el hombre era cazador, no existían ni el matrimonio ni la posibilidad de la monotonía; no se aburría porque no tenía tiempo de aburrirse. La mujer tampoco se aburría; había posibilidades de elegir a distintos hombres. El matrimonio lo resolvió todo en nombre de la seguridad y la estabilidad, pero acabó con la exploración.
Un poeta escribió un canto maravilloso en urdú que dice: «Si tú (se dirige a Dios), si tú estás a favor del matrimonio, ¿por qué me diste ojos? ¿Por qué me diste inteligencia?». Los idiotas no se aburren... y quizá os sorprenda saber que los ciegos tampoco se aburren.
Cuanto más inteligente seas más pronto te aburrirás: ese es el criterio. Cuanto más inteligentes, sensibles y creativas son las personas, más se aburren, porque con una sola experiencia tienen suficiente. Repetirla es de idiotas.
Con la estabilización financiera y social (el matrimonio, los hijos, la educación, la jubilación, los seguros... en los países avanzados incluso hay prejubilaciones), se ha acabado con la alegría de la exploración. Todo está tan establecido y controlado que solo parece existir una posibilidad de explorar, sobre todo en Occidente: el suicidio. Solamente eso sigue siendo desconocido.
Han experimentado con el sexo y han descubierto que es una estupidez. Han experimentado con las drogas y han descubierto que es un autoengaño. Ahora ya no parece quedar ninguna aventura, ningún reto, y cada día hay más suicidas. Hay que tener en cuenta que el índice de suicidios no ha aumentado en los países pobres. Parece que los pobres están menos aburridos, menos hartos, porque tienen que pensar en la comida, la ropa y el techo, y no les queda tiempo para el aburrimiento. No se lo pueden permitir.
Osho

jueves, 17 de diciembre de 2009

Osho: ¿Qué sucede cuando nos sentimos afectados?

Dejamos de ser espectadores para convertirnos en parte de la película. Las personas comienzan a identificarse con los actores. La próxima vez que vayan al cine observen con quién se han identificado seguramente lo han hecho. Hacen suyos los éxitos y los fracasos del personaje. El amor y la tragedia son suyos. Cuando el personaje ríe ustedes también se identifican con una parte de la película y ella se convierte en su propia historia. Por unos momentos abandonan su vida y se convierten en parte de la vida de esos desconocidos que se mueven en la pantalla.
Osho

viernes, 11 de diciembre de 2009

sábado, 28 de noviembre de 2009

Osho: Si escribes sinceramente durante diez minutos cualquier cosa que venga a la mente,...

te sorprenderás de lo que sucede ahí. Te preguntarás si estás cuerdo o si estás loco. Nunca contemplas tu mente durante diez minutos para ver qué es lo que está sucediendo ahí, o quizá no lo hagas porque ya sabes lo que está sucediendo. Probablemente, tengas miedo.
Por eso la gente tiene miedo de estar sola y busca compañía durante las veinticuatro horas del día; quieren encontrarse con sus amigos, ir a algún centro de reuniones o cualquier otra cosa y si no encuentran a nadie, empezarán a leer el periódico o es­cucharán la radio. Nadie quiere estar solo, porque en cuanto estás solo empiezas a descubrir tu verdadero estado.
Cuando hay alguien presente te entretienes relacionándote con él y no eres consciente de ti mismo. La búsqueda del otro no es más que la búsqueda de una oportunidad para huir de ti mismo. La razón fundamental de que te interesen los de­más es que tienes miedo de ti mismo, y sabes muy bien que si te conoces a fondo te darás cuenta de que estás completamente loco. Para huir de este estado, el hombre busca compañía, bus­ca compañeros, busca un amigo, busca la sociedad, busca la multitud.
Osho- El Libro del Hara
Cap. Conocer la Mente
Pág. 86

sábado, 21 de noviembre de 2009

Osho El Arte de Vivir

La vida es corta, la energía limitada, muy limitada. Y con esta energía limitada tenemos que encontrar lo ilimitado; en esta corta vida tenemos que encontrar lo eterno. ¡Una gran tarea, un gran reto! Así que, por favor, no te preocupes por cosas sin importancia.
¿Qué es importante y qué no lo es? Según la definición de todos los Budas, lo que la muerte se puede llevar no es importante y lo que no se puede llevar lo es. Recuerda esta definición, que sea tu piedra de toque. Puedes valorar instantáneamente cualquier cosa con ella.
¿Has visto la piedra de toque con la que se prueba el oro? Que esta sea la piedra de toque para discernir lo que es importante: ¿te lo va a quitar la muerte?, entonces no es importante. El dinero no es importante; es útil, pero no es importante. El poder, el prestigio, la respetabilidad; la muerte se lo llevará todo, así que ¿por qué armar tanto alboroto por ello los pocos días que estás aquí? Esto es una caravana, una parada nocturna; por la mañana nos vamos.
Recuerda, sólo lo que te puedas llevar al dejar el cuerpo es importante. Eso significa que, excepto la meditación, nada es importante; excepto la consciencia, nada es importante, porque la consciencia es lo único que la muerte no se puede llevar. Todo lo demás se lo puede llevar porque todo lo demás viene de afuera. Sólo la consciencia mana desde dentro: no se te puede quitar. Tampoco las sombras de la consciencia: la compasión y el amor, se te pueden quitar; son partes intrínsecas de la consciencia.
Te llevarás contigo sólo la consciencia que hayas alcanzado; y esa es tu verdadera riqueza.
Osho-The Book of Wisdom.

martes, 17 de noviembre de 2009

Si estás repitiendo algún estúpido mantra, creerás que los pájaros son tontos.

Si estás repitiendo algún disparate dentro de ti o pensando en alguna trivialidad —puedes llamarlo filosofía o re­ligión— entonces los pájaros serán una distracción. Sus sonidos son divinos. No dicen nada, simplemente burbujean de deleite. Su canción no tiene ningún sentido; es solo energía desbordan­te. Quieren compartirla con la existencia, con los árboles, con las flores y contigo. No tienen nada que decir, solo están ahí siendo ellos mismos.
Cuando te relajas, aceptas; la aceptación de la existencia es la única manera de relajarse. Si te molestan las pequeñas cosas, en­tonces es que te molesta tu actitud. Siéntate en silencio, escucha todo lo que está ocurriendo a tu alrededor y relájate. Acepta, re­lájate y de pronto sentirás una inmensa energía que nace den­tro de ti. Primero, sentirás esa energía como si tu respiración se volviera más profunda. Normalmente tu respiración es muy su­perficial y, a veces, cuando intentas respirar profundamente o empiezas a hacer ejercicios de yoga con tu respiración, estás haciendo un esfuerzo. Este esfuerzo no es necesario. Sencilla­mente acepta la vida, relájate y de repente sentirás que tu respiración se vuelve más profunda. Relájate más y la respiración será aún más profunda. Se vuelve lenta, rítmica, casi la puedes disfru­tar y proporciona cierto deleite. Después te darás cuenta de que la respiración es el puente entre tú y la totalidad.Observa sin más y no hagas nada. Y cuando digo, observa, no intentes observar, de lo contrario estarás tenso y empezarás a concentrarte en la respiración. Relájate y nada más, sigue relaja­do, suelto, y observa... porque ¿qué más puedes hacer? Estás ahí, no hay nada que hacer, nada que aceptar, nada que negar o re­chazar, no hay lucha ni pelea, no hay conflicto, la respiración se va haciendo profunda, ¿qué puedes hacer? Simplemente observar. Recuerda, observa sin más. No hagas un esfuerzo para obser­var.
Osho-Compasión

martes, 10 de noviembre de 2009

La meditación te ayuda a desarrollar tu propia facultad intuitiva.

Se vuelve muy claro lo que va a satisfacerte, lo que va a ayudarte a florecer... cualquier cosa que sea ...y va a ser diferente para cada individuo.
Ése es el significado de la palabra "individuo": todos son únicos. Y buscar e indagar en tu condición de ser único es una gran emoción, una gran aventura.
Tu pregunta es significativa de muchas maneras más también, porque no es solamente cuestión de encontrar lo esencial en el individuo. En la vida también estamos cargados con lo no-esencial, en la religión también, en toda dimensión.
La persona religiosa sigue haciendo ciertos rituales que le son enseñados por otros. Nunca encuenra su propia religiosidad, una cualidad que no te puede ser impuesta, una cualidad que sólo se puede ayudar a que crezca en ti. No es como una flor de plástico que te puede ser dada desde afuera por el sacerdote. Es una rosa real y para eso tienes que estar muy alerta, muy consciente.
Osho- Desiderata